Hemos estado muy metidos en el desarrollo y la administración de la campaña LIFESTRAW®.
La oportunidad de poder salvar una vida mediante la provisión de agua potable ha despertado gran interés, no sólo aquí en Menorca sino en países lejanos, en Europa y en EEUU.
Se han comprometido otros clubes de Rotary, como los de Fort Lauderdale y Florida. Al enterarse de nuestro proyecto, una joven estadounidense llamada Sarah Boyd nos ha contactado con la propuesta de que su colegio lo adopte como su proyecto de servicio internacional.
Nos han afectado en especial los muchos pequeños donativos de niños, ancianos y personas de recursos limitados… todos han querido ayudar en el alivio del sufrimiento y la posibilidad de salvar una vida. Como ejemplo, Olivia Sturgeon de seis años invirtió el contenido de su hucha en la compra de dispositivos Lifestraw® por Internet.
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